Ana Alicia González Marrero
Área de inclusión e igualdad de Liberación Canaria

Este nuevo curso escolar se despierta para enfrentarse a un escenario de precariedad estructural que el sistema político actual continúa alimentando entre mentiras con falsas promesas.
Maestros/as que se enfrentan a contratos laborales parciales, los cuales no solo vulneran sus derechos como trabajadores, pues para sacar su trabajo adelante deben emplear más horas de las cobradas y sin vacaciones remuneradas. Un personal que se enfrenta a las mentiras del actual gobierno sobre la promesa de más recursos para atender a la diversidad.
Un gobierno que no ha realizado un diagnóstico del panorama educativo actual, analizando necesidades, preguntando a familias y docentes que trabajan en el terreno a diario.
Centros cuyo volumen de alumnado con identificación de las NEE se ha incrementado en los últimos veinte años y cuyos recursos no se han ido ajustando.
La escuela canaria para ser impulsora de una sociedad igualitaria, necesita de nuevos perfiles profesionales que den respuesta a las necesidades de su alumnado tales como: terapeutas ocupacionales con formación específica en integración sensorial, profesorado de apoyo a las NEAE con mejor formación, auxiliares educativos que formen parte de las listas de empleados públicos y con formación específica, monitores de patio y actividades extraescolares para todos y todas, personal de permanencia y comedor formado para atender a la diversidad. Recordemos que en Canarias se imparten las ramas de formación profesional de grado superior de Integración Social y Mediación Comunitaria, cuyos alumnos/as y futuros profesionales, tendrían mucho que aportar en esta idea de trabajar para la inclusión en la escuela.
Tenemos centros ordinarios preferentes para la atención al alumnado con discapacidad motora y auditiva, centros con aulas enclave y centros que participan en proyectos de inclusión para alumnado con Trastorno del Espectro Autista, todos ellos ofrecen recursos existentes desde antes de la LOMLOE no renovándose los mismos ni ajustándose a la realidad actual ni a los nuevos perfiles profesionales.
Políticos que llevan engañando a la sociedad canaria vendiendo el discurso de solidaridad e igualdad, presumiendo que cada vez hay más auxiliares en la escuela canaria y que el alumnado NEE está cada vez mejor atendido. Mentiras que rompen el corazón de familias y docentes que creen en la inclusión y ven sus intentos frustrados porque esos recursos no llegan, la formación no llega, las instalaciones de los edificios no incluyen y una sociedad que no entiende que todos necesitamos de todos.
Todos y todas podemos ser dependientes de otros en cualquier momento de la vida, la vejez es un claro ejemplo, en esos momentos nos gustaría que se nos acerquen y nos ayuden, nos brinden apoyo, ese espíritu de amor incondicional por el prójimo, el servir sin esperar nada a cambio no está de moda. Los políticos que forman nuestro actual
gobierno de canarias juegan con personas que necesitan de ayuda dando falsas esperanzas, siendo éste, un comportamiento muy cruel.
Cuando la política pierde los principios sociales y se centra en intereses personales, cuando lo importante son los votos no para servir sino para mantener un estatus dentro de la sociedad y además vivir de ello, qué nos queda, probablemente un vacío estructural, malas gestiones que no construyen ni suman a favor de la inclusión, sino que resta.
Sin profesionales formados para apoyar adecuadamente a este colectivo y alcanzar así la inclusión del alumnado NEE en la escuela y en la sociedad, la realidad no va a cambiar. Seguiremos viendo a docentes frustrados y poco comprometidos con esta causa, niños y niñas que quedan en exclusión social, familias derrotadas por luchar contra corriente por los derechos de personas con discapacidad…, y al final con qué nos quedamos, pues está claro, con un pueblo donde se selecciona personas que estén dentro de parámetros “normales” el resto son deshechos que se conformarán con subsistir entre la precariedad. Esta injusticia social más propias de los llamados países del tercer mundo, es lo que vivimos en canarias, no vivimos en India, Etiopía, Haití o Perú, pero a los canarios con condición personal diferente a la “normalidad” o lo que llamamos personas con discapacidad no los tratamos con la dignidad y el respeto que merecen.
Esta es la política social del gobierno de canarias, resolver la precariedad y la indefensión en la que se encuentran las personas con discapacidad del archipiélago canario, empleando la mentira y el engaño, promesas sin cumplir con interés cero para resolver, sin propuestas políticas viables, canarias está en manos de “corsarios de la corona de Castilla”, mercaderes de la hipocresía que van desgarrando la vida de miles de canarios/as.
