Canarias necesita convertir la I+D+i+c —investigación, desarrollo, innovación y conocimiento— en una política de país como uno de los pilares reales de la diversificación económica canaria

La charla-coloquio celebrada en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife, con José Manuel Padrón, catedrático de Química Orgánica de la Universidad de La Laguna y director del Instituto Universitario de Bio-Orgánica Antonio González, dejó una evidencia que Liberación Canaria viene defendiendo con claridad: el problema de Canarias no es la falta de talento. 

El problema es la falta de estrategia política para convertir ese talento en empleo estable, industria, empresas innovadoras, transferencia tecnológica y riqueza que permanezca en nuestra tierra.

Canarias tiene universidades, investigadores, investigadoras, grupos científicos, jóvenes formados, centros de conocimiento y profesionales capaces de competir al máximo nivel internacional. 

Lo demuestra la trayectoria de José Manuel Padrón, vinculado a la investigación farmacológica, al descubrimiento de sustancias con potencial anticancerígeno y a una producción científica reconocida. 

Lo demuestran también muchas personas canarias que, dentro y fuera del Archipiélago, han alcanzado niveles de excelencia que cualquier país serio cuidaría como un activo estratégico.

Sin embargo, Canarias sigue atrapada en una estructura económica excesivamente dependiente del turismo, con poco valor añadido, salarios insuficientes, baja capacidad industrial y una preocupante pérdida de talento joven. Formamos personas, pero muchas veces no les ofrecemos un ecosistema productivo donde puedan desarrollar aquí su proyecto de vida. 

Ese es uno de los grandes fracasos del modelo actual.

Los datos son contundentes. Mientras España alcanzó en 2024 una inversión en I+D equivalente al 1,50 % del PIB, Canarias se situó en torno al 0,52 %. 

Además, frente al crecimiento estatal del gasto en I+D, Canarias registró retroceso. Esta brecha significa menos oportunidades, menos empleo cualificado, menos empresas tecnológicas, menos patentes, menos transferencia y menos capacidad de decisión económica.

Desde Liberación Canaria defendemos un cambio de rumbo. La diversificación económica no llegará sola ni se resolverá con repetir palabras como innovación sin presupuesto, planificación ni gobernanza. 

Necesitamos una estrategia canaria de I+D+i+c vinculada a sectores estratégicos en biomedicina, farmacología, economía azul bien regulada, energías limpias adaptadas al territorio, agroindustria, agua, inteligencia artificial, digitalización, salud, biodiversidad, tecnología educativa, industria cultural…..

Eso exige financiación estable, incentivos fiscales orientados a investigación real, colaboración efectiva entre universidades y empresas, compra pública innovadora, apoyo a spin-offs, retorno de talento, centros tecnológicos insulares, formación profesional avanzada y una Agencia Canaria de Innovación con capacidad ejecutiva, no meramente administrativa.

Canarias no puede resignarse a ser una economía de servicios de bajo valor añadido mientras su juventud se marcha y su conocimiento se desaprovecha. 

Apostar por ciencia, innovación y conocimiento es apostar por soberanía económica, empleo digno y futuro.

Diversificar Canarias es una necesidad nacional.

Liberación Canaria lo plantea con claridad, menos dependencia, más conocimiento, más industria útil, más talento canario trabajando para Canarias.

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