Comunicado Liberación Canaria

Liberación Canaria registra alegaciones sobre las Zonas de Bajas Emisiones en La Laguna y reclama rigor técnico, justicia social y participación vecinal
La formación advierte de que una ZBE mal diseñada puede penalizar a la vecindad sin resolver el problema real de la contaminación procedente de grandes infraestructuras como la TF-5 y el Aeropuerto Tenerife Norte
Liberación Canaria informa de la presentación por registro ante el Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna de un escrito de exposición y solicitud relativo al proceso de diseño e implantación de la futura Zona de Bajas Emisiones, ZBE, en el municipio.
La iniciativa, impulsada desde una posición constructiva y de defensa del interés general, plantea la necesidad de que cualquier ordenanza municipal sobre ZBE se base en estudios técnicos rigurosos, datos verificables, participación ciudadana y criterios de justicia social. Para Liberación Canaria, la transición ecológica no puede convertirse en una política de restricción administrativa que penalice a la vecindad sin identificar correctamente el origen real de la contaminación.
En el escrito presentado se advierte de que barrios como San Honorato, El Coromoto, Camino La Villa o Camino San Lázaro podrían verse afectados por una delimitación de ZBE sin que se haya aclarado suficientemente si la contaminación que soportan procede del tráfico residencial interno o de fuentes externas de mayor impacto, como la Autopista del Norte, TF-5, y el Aeropuerto de Tenerife Norte.
Liberación Canaria considera imprescindible que el Ayuntamiento incorpore al expediente modelos de dispersión de contaminantes y estudios de contribución de fuentes, diferenciando entre la emisión local y la inmisión transportada por fenómenos atmosféricos. No basta con medir contaminación en un punto concreto si no se determina de dónde procede, cómo se desplaza y qué peso real tiene cada foco emisor.
La formación advierte de que restringir la movilidad de la vecindad en los barrios afectados, sin demostrar que sus vehículos son la causa significativa de la superación de los umbrales de contaminación, puede convertirse en una medida ineficaz y socialmente injusta. En ese caso, se estaría castigando a quienes sufren la contaminación, no necesariamente a quienes la generan.
El escrito registrado recuerda además que el Real Decreto 1052/2022, que regula las Zonas de Bajas Emisiones, exige que las medidas sean efectivas y cuantificables. Por tanto, una ZBE que ignore el peso del tráfico estructural de la TF-5 o el impacto de los contaminantes vinculados al Aeropuerto Tenerife Norte podría no cumplir adecuadamente los objetivos ambientales que justifican su implantación.
Liberación Canaria también alerta de que, si el Ayuntamiento ha recibido fondos europeos NextGenerationEU para implantar la ZBE, una definición técnica incorrecta del problema podría comprometer la eficacia de la medida y generar riesgos en la justificación final de la subvención, especialmente si no se cumplen los hitos medioambientales exigidos.
Por todo ello, Liberación Canaria solicita al Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna cuatro actuaciones principales.
En primer lugar, la revisión de los estudios técnicos previos, incorporando al expediente un estudio específico de contribución de fuentes que diferencie la contaminación generada por el tráfico interno de los barrios de aquella procedente por advección desde la TF-5 y el aeropuerto.
En segundo lugar, la aplicación de una exención o moratoria técnica para la vecindad empadronada en las zonas afectadas y aledañas, cuando no se demuestre que sus vehículos son causantes significativos de la superación de los umbrales de contaminación.
En tercer lugar, la creación de una mesa técnica mixta, con presencia de representantes vecinales cualificados, para analizar la correlación entre las restricciones propuestas y la mejora real esperada de la calidad del aire. Esta mesa debería incorporar herramientas de ciencia ciudadana, incluyendo campañas de monitorización independiente y la posible instalación de dosímetros pasivos de control.
En cuarto lugar, la notificación formal del trámite de audiencia pública a las personas con interés legítimo, para que puedan formular alegaciones al texto definitivo de la ordenanza.
Liberación Canaria defiende una transición ecológica seria, medible y socialmente justa. La mejora de la calidad del aire en La Laguna es un objetivo necesario, pero debe abordarse con rigor técnico y sin trasladar la carga del problema a la población de los barrios si la causa principal procede de infraestructuras insulares o estatales.
La formación insiste en que una Zona de Bajas Emisiones no puede diseñarse como una simple restricción de circulación. Debe formar parte de una estrategia integral de movilidad, salud pública, transporte colectivo, reducción real de emisiones y protección de la vida cotidiana de la población lagunera.
Liberación Canaria seguirá defendiendo que las políticas ambientales en Canarias se apliquen con datos, proporcionalidad, participación ciudadana y justicia social. La transición ecológica debe mejorar la vida de la gente, no crear nuevas formas de exclusión bajo apariencia administrativa.

