Razones para una enmienda a la totalidad de la ley de montes

Área Servicios Jurídicos de Liberación Canaria

Liberación Canaria ha decidido proponer a todos los grupos parlamentarios que se sumen a la propuesta de una enmienda a la totalidad al Anteproyecto de Ley de Montes de Canarias presentado por el , tras constatar que el texto, en su redacción actual, presenta carencias estructurales que no pueden resolverse mediante correcciones parciales.

No se trata de rechazar la protección del monte, sino de advertir que el modelo propuesto se aleja del territorio real, de su gente y de los compromisos que Canarias ha asumido en materia de desarrollo sostenible.

Uno de los motivos centrales de esta enmienda a la totalidad es el incumplimiento de compromisos internacionales vinculados a las Reservas de la Biosfera reconocidas por la UNESCO.

El Anteproyecto omite por completo la existencia de las siete Reservas de la Biosfera de Canarias y no las integra de manera efectiva en los artículos que definen los principios, la planificación y la gestión forestal.

Esta exclusión en los artículos 5, 12 y 32 supone una ruptura con el modelo del programa Man and the Biosphere, que exige de forma clara la integración de las poblaciones locales en la gestión del territorio y la coherencia entre conservación ambiental y desarrollo humano.

Una ley que ignora este marco no solo debilita su legitimidad internacional, sino que se aparta de un modelo que ha demostrado funcionar en territorios complejos como el canario.

A esta carencia se suma una grave inseguridad jurídica derivada de la falta de integración normativa.

La creación de nuevos instrumentos de planificación forestal, sin una coordinación obligatoria con los planes de gestión de las Reservas de la Biosfera, abre la puerta a conflictos competenciales, duplicidades administrativas y bloqueos en la toma de decisiones.

Esta situación afectará de forma directa a la economía de las medianías, donde cualquier retraso o contradicción normativa se traduce en abandono de fincas, pérdida de actividad agraria y desánimo entre quienes aún sostienen el campo.

Otro de los pilares que justifica la enmienda a la totalidad es la deficiente evaluación del impacto socioeconómico.

La memoria del anteproyecto no cuantifica ni analiza con rigor cómo las nuevas restricciones, obligaciones y cargas económicas afectarán a las familias y comunidades rurales que dependen tradicionalmente del monte para complementar su economía.

Se ignora el impacto real sobre el sector primario, sobre la ganadería extensiva, sobre el aprovechamiento tradicional y sobre el riesgo cierto de abandono del medio rural cuando la burocracia y el régimen sancionador superan la capacidad de respuesta de las economías familiares.

La ley también incurre en una vulneración del principio de gobernanza compartida, al no crear mecanismos reales de gestión comunitaria ni espacios efectivos de participación para las poblaciones locales.

Una norma de este alcance no puede construirse desde una lógica vertical y centralizada. Sin participación real, sin corresponsabilidad y sin reconocimiento del conocimiento local, la protección ambiental pierde legitimidad social y se convierte en una fuente de conflicto permanente.

La integridad ambiental no se garantiza solo con prohibiciones, sino con acuerdos, corresponsabilidad y confianza mutua entre la Administración y la ciudadanía.

Por todo ello, Liberación Canaria considera que este Anteproyecto no puede seguir su tramitación en los términos actuales.

La suma de incumplimientos, inseguridad jurídica, ausencia de análisis socioeconómico y déficit de gobernanza hace necesario un gesto de responsabilidad política. No basta con retocar artículos concretos.

Es preciso devolver y retirar el Anteproyecto para abordar una reformulación integral, garantizando desde el inicio la participación efectiva de los órganos de gestión de las Reservas de la Biosfera y de las poblaciones locales directamente afectadas. Solo así podrá construirse un texto que sea un motor de desarrollo sostenible, y no una herramienta que empuje al abandono, al miedo y a la desconexión entre territorio y ciudadanía.

Defender el monte exige defender a quienes lo habitan.

Canarias necesita una Ley de Montes, pero necesita una ley construida desde el territorio, con participación real, respeto a la identidad canaria y reconocimiento del papel histórico de su gente.

“Una ley que expulsa al habitante rural no protege el monte. Por el contrario, lo deja solo.”

Liberación Canaria seguirá defendiendo un modelo de país donde la protección ambiental y la vida rural caminen juntas, sin imposiciones y con futuro.

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