Comunicado Liberación Canaria

El parque automovilístico de coches de alquiler en Canarias supera ya las 100.000 unidades activas, con picos muy superiores en temporada alta.
Miles de estos vehículos circulan a diario por unas redes viarias limitadas, insulares y ya saturadas, generando congestión estructural, mayor siniestralidad, incremento de emisiones y un deterioro acelerado de las infraestructuras públicas.
Este volumen de vehículos incrementa de forma directa la presión sobre el territorio, eleva los costes de mantenimiento que asume el conjunto de la ciudadanía, refuerza la dependencia de un modelo turístico intensivo y entra en contradicción con cualquier planteamiento riguroso de sostenibilidad ambiental, social y territorial.
La movilidad basada en un crecimiento ilimitado del coche de alquiler resulta incompatible con la capacidad de carga del Archipiélago y con un modelo territorial equilibrado, eficiente y orientado al bienestar colectivo.
Desde Liberación Canaria se defiende la necesidad de introducir correcciones estructurales. Entre ellas, la aplicación del IGIC a tipos máximos al alquiler de vehículos de turismo, de forma coherente con su impacto real sobre el territorio y las infraestructuras. Esta medida debe ir acompañada del impulso decidido a un bono de transporte público turístico y de una mejora sustancial de las prestaciones del transporte colectivo, tanto en frecuencia como en calidad, cobertura y coordinación intermodal.
Aligerar las carreteras canarias no es una opción ideológica, es una necesidad estratégica. Sin planificación, límites claros y alternativas reales de transporte público, los beneficios económicos del modelo continúan concentrándose en pocos actores, mientras los costes sociales, territoriales y ambientales se distribuyen entre toda la población canaria.
